Tres veces al día
veinte minutos antes de cada despedida
con una píldora basta
y no sentiremos los efectos
que el sueño nos provoca
al vivir en tierras altas
Si solo debo despegar los pies del suelo
y soñar
un sueño divinorum
que los dodecaedros reboten
en las esquinas de mi espacio helicoidal
la noche ya no es tan oscura
las imágenes se mueven al azar
Dramamine corre por mis venas
el mareo ya no está
las nauseas que me causaban los recuerdos
se han marchado
gracias a mi médico chamán
He escrito poesía desde que estaba en la escuela, pero no fue sino hasta mediados de los noventas que empecé a darle importancia a lo que hacía, y a guardar algunos de mis poemas. Acá publicaré algunos poemas o historias que he ido recopilando a través del tiempo. Espero les gusten.
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