Yo soy Mauricio... modestia aparte, lo mejor que conozco que haya producido mi país en 1978.
Aparecí por estos mundos en un mes de enero, fresco como la mañana... y alguna gente sigue insistiendo en que soy fresco.
Habité durante 25 años en el sureño cantón de Desamparados en la provincia de San José... hasta que el amor de una mujer me hizo seguirla hasta Curridabat. Hoy el amor nos tiene en un punto intermedio en San Sebastián.
Como muchos, hijo de padres divorciados, mis abuelos paternos me criaron mientras mi madre trabajó por sacarme adelante... y gracias a Dios he tenido la oportunidad de agradecerselo hasta la fecha.
Mi padre... proveedor ausente por décadas, hasta que la sangre me llamó a reconciliarme con aquel hombre que a sus 50 años se retiró a vivir solo a las remotitudes de Guácimo... Es mi viejo, mi amigo...
De carajillo inventé mundos de fantasía correteando en el patio de mis abuelos, escarbando entre las herramientas y las fotos viejas, y corriendo en los potreros que hoy son urbanizaciones de bien social, o simplemente precarios.
Acompañé a mi mamá a hacer filas de 200 metros en los estancos en la administración Carazo. Vi explotar el Challenger en la TV. Quise un Atari que mi mamá no pudo nunca comprarme. Vi caer el muro de Berlín y me dieron mi primer beso... y recién había cumplido 12 años! La vida prometía estar llena de aventuras.
Llegando a los 15 la adolescencia y Ray Bradbury me llevaron en un viaje introspectivo donde descubrí el yo-poeta...
Seguí el viaje que pasaría por un colégio católico donde aprendí a ser un auténtico hereje, la carrera de diseñador gráfico que se frustró, y a la fecha un título de Ingeniero en Sistemas colgado en una pared, que dice qué se hacer, pero no dice quien soy.
Dos trabajos mediocres y una carrera profesional en un banco privado me han enseñado el valor del esfuerzo, del dinero, y sobre todo del trabajo como medio de vida. Probablemente nunca llegaré a ser uno de esos tipos adinerados con un yate en un puerto para los fines de semana, y me alegra pensar que probablemente seré un padre que se tirará al suelo a jugar con sus hijos para guardar los mejores recuerdos de su vida.
En el 2000 el cambio de siglo trajo un encuentro donde Dios de una bofetada me dice cuánto me ama, y donde me pide ayuda a cambio de ayudarme él. Yo le ayudé por tres años, el me regaló una esposa. Definitivamente yo salí ganando
Como lo único constante es el cambio, ahora inicio una nueva etapa laboral con una transnacional, esperando mejorar mi calidad de vida, y tener más chance de perseguir otros sueños... ser papá... publicar un libro... dejar huella en el mundo de que existí, y que fui lo mejor que la generación 78 de Costa Rica pudo haber producido!
Aparecí por estos mundos en un mes de enero, fresco como la mañana... y alguna gente sigue insistiendo en que soy fresco.
Habité durante 25 años en el sureño cantón de Desamparados en la provincia de San José... hasta que el amor de una mujer me hizo seguirla hasta Curridabat. Hoy el amor nos tiene en un punto intermedio en San Sebastián.
Como muchos, hijo de padres divorciados, mis abuelos paternos me criaron mientras mi madre trabajó por sacarme adelante... y gracias a Dios he tenido la oportunidad de agradecerselo hasta la fecha.
Mi padre... proveedor ausente por décadas, hasta que la sangre me llamó a reconciliarme con aquel hombre que a sus 50 años se retiró a vivir solo a las remotitudes de Guácimo... Es mi viejo, mi amigo...
De carajillo inventé mundos de fantasía correteando en el patio de mis abuelos, escarbando entre las herramientas y las fotos viejas, y corriendo en los potreros que hoy son urbanizaciones de bien social, o simplemente precarios.
Acompañé a mi mamá a hacer filas de 200 metros en los estancos en la administración Carazo. Vi explotar el Challenger en la TV. Quise un Atari que mi mamá no pudo nunca comprarme. Vi caer el muro de Berlín y me dieron mi primer beso... y recién había cumplido 12 años! La vida prometía estar llena de aventuras.
Llegando a los 15 la adolescencia y Ray Bradbury me llevaron en un viaje introspectivo donde descubrí el yo-poeta...
Seguí el viaje que pasaría por un colégio católico donde aprendí a ser un auténtico hereje, la carrera de diseñador gráfico que se frustró, y a la fecha un título de Ingeniero en Sistemas colgado en una pared, que dice qué se hacer, pero no dice quien soy.
Dos trabajos mediocres y una carrera profesional en un banco privado me han enseñado el valor del esfuerzo, del dinero, y sobre todo del trabajo como medio de vida. Probablemente nunca llegaré a ser uno de esos tipos adinerados con un yate en un puerto para los fines de semana, y me alegra pensar que probablemente seré un padre que se tirará al suelo a jugar con sus hijos para guardar los mejores recuerdos de su vida.
En el 2000 el cambio de siglo trajo un encuentro donde Dios de una bofetada me dice cuánto me ama, y donde me pide ayuda a cambio de ayudarme él. Yo le ayudé por tres años, el me regaló una esposa. Definitivamente yo salí ganando
Como lo único constante es el cambio, ahora inicio una nueva etapa laboral con una transnacional, esperando mejorar mi calidad de vida, y tener más chance de perseguir otros sueños... ser papá... publicar un libro... dejar huella en el mundo de que existí, y que fui lo mejor que la generación 78 de Costa Rica pudo haber producido!
3 commentarios:
Hola Mauricio,
Soy Raquel, es un placer leer sobre ti y sobre tu amor por la poesía. Y para mí un honor que hayas dedicado siquiera un minuto de tu tiempo a leer mis "Intimidades".
Por desgracia, no corre el arte por mis venas, como en tu caso; aunque sí soy observadora y aprecio y admiro a los que tienen esta virtud. Yo también descubrí a los 15 años ls pasión por la poesía, gracias a Becquer.
En aquellos tiempos tuve la tentación de crear algo por mí misma, pero dedicí dejarlo, al ser consciente que mi única fuente de inspiración era la tristeza y la melancolía.
Hoy día soy una "buscadora de tesoros", leo y releo todo lo que puedo y disfruto con cada pequeña joya que descubro entre párrafos.
Creo que tu Mantarrayas bien se merece una lectura detenida.....
Suerte en la transnacional, con tu amor, en tu vida...
No has de preocuparte si te han mentido ademas quien esta excento de no hacer lo mismo, lo mejor es superarlo y superarse
gusto ver que escriba de nuevo, cuando publiques tu libro avisame y pues seguimos por aqui, hoy leyendo mis días de año nuevo 2006 me acordé de ti y decidi pasar a saludarte
buena suerte y buena vida
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