Estos poemas me provocan fiebre
me arden los sentidos
deliro y alucino.
Viaje fantástico y misterioso
aterrizaje forzoso.
Noche para no olvidar
sentimiento fuera de lo particular.
No hay necesidad
de visitar otros universos
si en este bastan y sobran
las visiones contradictorias.
No escaparé
aquí hace muy buen clima
y el viento me eleva
por encima del pensamiento.
No acabará
o al menos eso prometió el médico
antes de inyectarme
la substancia azulada y extraña.
¿Cuánto mide para tí
el pedazo más pequeño
de la eternidad?
Ahí, entonces
puedes buscarme.
Me he quedado detenido
perdido, suspendido.
Ahí me atacó la mantarraya
mientras te hacía
un collar de perlas.
Ahí me elevé en el tiempo
y me llamaron recién nacido
y desde entonces
hasta que termine
mi eternidad en miniatura
me verás divagando por las arenas
hipnotizado y hechizado
por tu canto de sirena.
Feb-2000
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